¿Consejo de Guerra por un artículo? ¡Qué tiempos!

Como un valiente, este verano he decidido hincar el diente a mis viejos archivos que duermen, desde hace décadas, en el sótano. Sile, nole, sile, nole… Elimino, no elimino…

Eliminando archivos viejos. 50 años de periodismo os contemplan.

¡Qué difícil es destruir papeles olvidados que han marcado tu vida! No sin dolor, ya he vaciado dos grandes papeleras en el contenedor municipal de reciclaje.

Uno de esos documentos (copia en papel carbón casi ilegible), que creía olvidados, fue a parar a la papelera. ¿Olvidados? no. Nada de eso. Volví a rebuscar entre los eliminados. Con dificultad, pude volver a leer lo que ponía allí. Me estremeció. Por chiripa, me libre de un Consejo de Guerra, acusado del delito SEDICIÓN e INJURIAS a las Autoridades Militares. Me correspondían de 3 a 6 años de prisión militar. ¿Que delito cometí, recién muerto Franco? Escribir y publicar un artículo titulado “De Vega a Campano”, en febrero de 1976, que firmé con mi seudónimo Rafael Idáñez, a los tres meses de la muerte del dictador. Eso fue todo. ¡Qué tiempos!

 

Primera citación del Juzgado Militar, después del escándalo formado tras mi secuestro y torturas.

Ese mismo artículo ya me había costado un secuestro con interrogatorio reglamentario, torturas y fusilamiento simulado llevado a cabo por miembros de la Brigada de Inteligencia de la Guardia Civil.

Foto de las torturas publicada en la prensa inglesa

¿Por qué me perseguían, además, con el Código de Justicia Militar? El propio capital general de la Primera Región Militar, Tte. General Vega, me dijo personalmente, el 23 de agosto de 1976, que tenían que “echar carne a las fieras”. Yo era la carne y ellos (los franquistas del bunker, según él) eran la fieras.

Le llevé el telegrama del presidente de Fundación Nieman de Periodismo de la Universidad de Harvard por el que me comunicaban que había sido galardonado con la beca más prestigiosa de mi profesión. Por primera vez, un hispano hablante era premiado con la Nieman Fellowship. También le entregué en mano un escrito de súplica, con timbre de 3 pesetas, pidiendo que me dejara salir de la plaza militar de Madrid donde estaba confinado por orden del juez castrense. ¿Tendría que renunciar a este alto honor profesional por haber escrito un artículo en el semanario Doblón que yo dirigía?  En Harvard no lo entenderían.

Le pedí permiso al capitán general para hablar personalmente con el flamante rey Juan Carlos y me comprometí a regresar a España para asistir al Consejo de Guerra cuando fuera citado para ello.

“Al Rey déjelo de mi cuenta”, me dijo el teniente general Vega. Me pidió que entregara mi escrito al coronel auditor y se quedó con la copia del telegrama de Harvard. Me despidió, muy amable, diciendo que ya vería qué podría hacer por mí.

Primer folio del sobreseimiento de mi Consejo de Guerra

Pues bien, ayer mismo rescaté del fondo de la papelera el documento del teniente coronel juez instructor, según el cual, con fecha 24 de agosto de 1976, al día siguiente de mi audiencia con el capitán general de Madrid, me aplicaban la última amnistía del Rey y me libraban del Consejo de Guerra.

Ultimo folio del sobreseimiento de mi Causa por Sedición e Injurias a las Autoridades Militares.

Deprisa y corriendo, fui a la Universidad de Harvard. Sin mirar hacia atrás.

Gracias, mi general. No volveré a tirar este documento a la papelera. He conseguido fotografiarlo, copiarlo y guardarlo en mi nube. Ahora hago la selección con más cuidado.

¡Qué sorpresas nos da la limpieza del sótano!

—–

Leído este viejo documento y copiado, no sin dificultad, lo pego a continuación.

Sobreseimiento de la causa contra José Antonio Martínez Soler por sedición e injurias al Ejército

24 de agosto de 1976

José Luis Jiménez Morroy, soldado de Infantería, secretario del Juzgado Militar Permanente Tres, y de la CAUSA Nº 107-76, seguida contra el paisano JOSE ANTONIO MARTINEZ SOLER, por el presunto delito de injurias a las autoridades militares, y de la que es juez instructor el Tte. Coronel de Caballería D. Modesto Lobón Carro.

C E R T I F I C O: Que a los folios que a continuación se relacionan existen los originales que copiados literalmente dicen lo siguiente:

AL FOLIO Nº 78 – INFORME FISCAL JURIDICO MILITAR- Excmo. Sr. El Fiscal Jurídico Militar, informando sobre amnistía, dice: La presente Causa número 107-76, se ha seguido por presunto delito de SEDICIÓN, previsto en el art. 302 del Código de Justicia Militar, al parecer cometido mediante publicación de un artículo en la Revista “Doblón”, encaminado a producir tibieza y disgusto en el servicio de las Armas y a extender murmuraciones sobre las decisiones tomadas por el mando. Vistos el art. 2 del Real Decreto-Ley número 10-76 de 30 de Julio, la Orden para su aplicación de 5 de agosto siguiente y los artículos 718 y num. 5 del 719 del Código Castrense, procede terminar estas actuaciones mediante el sobreseimiento definitivo, una vez que la acción penal ha quedado extinguida. Madrid, 18 de agosto de 1976. EL FISCAL . Firmado y rubricado ilegible. Hay un sello en tinta color violeta en el que se puede leer: FISCALÍA JURÍDICA DE LA PRIMERA REGIÓN MILITAR.

AL FOLIO Nº 79- DICTAMEN AUDITORIADO- Excmo. Sr. Examinada la presente Causa nº 107-76 y RESULTANDO: que el paisano JOSÉ ANTONIO MARTÍNEZ SOLER, periodista, insertó con su firma en el semanario “Doblón”, nº 70, de fecha 14 de febrero de 1976, un artículo titulado “De Vega a Campano”, haciendo diversos comentarios sobre las personas de los Excmo. Sres. Tenientes Generales Directores Generales de la Guardia, y sobre ciertos destinos traslados y ceses habidos últimamente en dicho Cuerpo. En virtud de cuyos hechos, el Instructor dictó contra el citado paisano auto de procesamiento por presunto delito de INJURIAS A LAS AUTORIDADES MILITARES, previsto en el artículo 315 del Código de Justicia Militar. RESULTANDO: Que la Causa de mención se encuentra actualmente en periodo de sumario. Y, pasada al Fiscal Jurídico Militar de la Región a efectos de informe sobre amnistía, dicho Ministerio lo emite en sentido favorable a la concesión de tales beneficios. CONSIDERANDO: que la calificación jurídica de los hechos realizada por el Instructor, como comprendidos en el art. 315 del Código de Justicia Militar, es la adecuada dada la naturaleza de aquel. CONSIDERANDO: Que por virtud de lo prevenido en el art. 1º nº 2 del Real Deceto-Ley 10-76 de 30 de Julio se concede amnistía por los delitos comprendidos en el artículo 315 del Código de Justicia Militar. CONSIDERANDO: que la amnistía por dicho Decreto-Ley se aplicará en cada caso por la Autoridad Judicial correspondiente, decretándose el sobreseimiento de las actuaciones en los procedimientos en curso, con arreglo a los artículos 4º, nº 1 y 5º. nº 1 de aquél, quedando extinguida la acción penal, por lo que es de aplicación lo establecido en el nº 5 del artículo 719 del Código Castrense. VISTOS los preceptos legales citados, así como sus concordantes los de trámite, la Orden de 5 de agosto de 1976, y demás de general uso y aplicación. PROCEDE que V.E. acuerde el sobreseimiento definitivo de la presente Causa nº107-76, seguida contra el paisano JOSÉ ANTONIO MARTÍNEZ SOLER, por delito de INJURIAS A LAS AUTORIDADES MILITARES, quedando extinguida por completo la acción penal y todos sus efectos, sin que sea del caso, dada la situación procesal de las actuaciones y la índole del delito, hacer declaración sobre cancelación de antecedentes penales, responsabilidades civiles y comiso del cuerpo o efectos del delito. Si V.E.  resuelve de conformidad, volverá lo actuado a su Instructor para notificación, ejecución, curso del testimonio a que se refiere el artículo 725 en relación con el nº 12 del artículo 52 del Código Marcial y demás diligencias que se deriven, consultando seguidamente su archivo. V.E. no obstante, resolverá. Madrid 18 de agosto de 1976. EL AUDITOR ACCIDENTAL. Firmado y rubricado ilegible. Hay un sello en tinta color violeta en el que se puede leer: AUDITORÍA DE GUERRA DE LA PRIMERA REGIÓN.

AL FOLIO Nº 80- DECRETO DE LA AUTORIDAD JUDICIAL.- Madrid, 19 de agosto de 1976. De conformidad con el precedente dictamen de mi Auditor y por sus propios fundamentos ACUERDO: El Sobreseimiento Definitivo de la Causa nº 107-76, instruida contra el paisano JOSÉ ANTONIO MARTINEZ SOLER por el presunto delito de Injurias a las Autoridades Militares, previsto en el artículo 315 del Código de Justicia Militar al cual afecta el Real Decreto Ley de Amnistía nº 10-76 de fecha 30 de Julio, artículo 1º nº 2 quedando por tanto extinguida la acción penal por lo que procede esta resolución en base  al nº 5 del artículo 719 de Código de Justicia en relación con el nº 2 del artículo 5º del citado Real Decreto-Ley. Pase lo actuado al Juzgado Militar Permanente nº 3 (Plaza), para notificación, ejecución, curso del testimonio al que se refiere el artículo 725 en relación con el número 12 del artículo 52 de Código Marcial y demás diligencias de ejecución. Firmado y rubricado ilegible. Hay un sello en tinta color violeta en el que se puede leer: CAPITANÍA GENERAL DE LA PRIMERA REGIÓN MILITAR- SECRETARÍA DE JUSTICIA.

Y para que conste y surta los efectos oportunos, expido el presente con el Vº Bº del señor Juez, en Madrid, a veinticuatro de Agosto de mil novecientos setenta y seis.

Vº Bº

EL TTE. CORONEL JUEZ INSTRUCTOR

José L. Jiménez

Firma y sello del Juzgado Permanente nº 3 de la CAPITANÍA GENERAL DE LA PRIMERA REGIÓN MILITAR

——

Espero que la nube lo conserve tan bien como mi sótano.

 

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *