Laudatio de Sol, maestra en ética periodística

Xavier Vidal Folch pronunció la laudatio magistral de Soledad Gallego-Díaz, nuestra Sol, como Maestra en ética periodística. No la quiero perder. La copio y pego para mi archivo personal. Gracias, Xavi.

 8 de abril de 2026

Xavier Vidal-Folch

Mi presencia en esta tribuna es un acto temerario. Correspondía por derecho propio a Joaquín Estefanía el placer de proclamar la virtud profesional de la periodista Soledad Gallego-Díaz Fajardo; Sol Gallego; simplemente Sol. Pero al hermano más próximo le ha sorprendido una abolladura temporal, leve, que le tendrá enclaustrado aún varios días.       Así que me toca un honor sin más mérito que la complicidad de muchos años con la, enorme, periodista premiada. Con ella y con Joaquín y con Andreu Missé y bastantes más seguimos manteniendo un falansterio espiritual utópico: trabado sobre el estupendo y asediado oficio de periodista, compartiendo una mirada crítica al mundo y tratando de seguir desplegando una nunca desmayada pasión por la vida y la gente.       Hay en este acto otras ausencias que lamentar, por causa distinta. De amigos que habrían deseado estar aquí, para reconocerla. Me refiero a nuestros colegas, muy íntimos de Sol, Bonifacio de la Cuadra, Malén  Aznárez, Joaquín Prieto y Antonio Franco, entre otros que se fueron, demasiado aprisa, de viaje sin retorno. Aunque eso sí, siempre vuelven, puntuales, a nuestro afectuoso recuerdo.       

En el pasado nos referíamos a los colegas veteranos, sobresalientes y creadores de escuela y de amplios lazos profesionales como “maestros de periodistas”, a veces así nombrados con voz algo engolada, como de antiguo telediario. El título que la FAPE –en sintonía con otras distinguidas entidades- otorga hoy a Sol Gallego supone un avance tangible desde entonces, porque detalla de qué va esa maestría: lo es, no solo de carácter general, sino específicamente ética. Una asignatura muy pendiente tanto en nuestra sociedad, como en nuestro oficio. Quien lo recibe es una verdadera “Maestra en ética periodística”. Ella a su vez honra a la institución que lo inaugura hoy –en su esfuerzo por representar amplia y dignamente a los periodistas de este país–, con su prestigio personal.        

Gallego-Díaz es persona -¡y qué amor de persona!– y ciudadana –¡y qué impulsora de ciudadanía!–, incluso antes que periodista, que lo va siendo más de medio siglo. Su árbol familiar nos interesa más por los valores que destila que por curiosidad genealógica: está poblado de gente de progreso, inquieta y rebelde. Muy antes de todo esto, su bisabuelo fue ministro liberal, con Práxedes Mateo Sagasta. Su abuelo Eduardo, notable andaluz, uno de los fundadores de la Institución Libre de Enseñanza, esa marca que tanto carácter imprime; así como de la primera revista de economía española, en 1917. Su padre, José Gallego-Díaz fue un notabilísimo matemático comunista y profesor universitario depurado por la dictadura, fallecido con poco más de 50 años en Caracas.        

Los últimos en abandonar el tanatorio, tras despedir a Sol.

Muy joven, ella se apuntó por hambre de libertad al movimiento antifranquista, desde la óptica ácrata, o mejor, libertaria. Y también fue depurada, en su caso como periodista de la agencia de noticias del llamado Movimiento, Pyresa, por participar en una huelga. Publicó en Cuadernos para el Diálogo la gran exclusiva en la época de la Transición, obtenida con Federico Abascal y José Luis Martínez: el primer texto de la Constitución de 1978 a presentar al Congreso. Ella misma ha explicado que anduvieron persiguiéndolo largo tiempo, convencidos de que los ciudadanos tenían derecho a lo que estaban cocinando los constituyentes, aunque estos preferían dirimir discretamente sus diferencias.           Aquella primicia era ya simbólica de un modo de ejercer la profesión. Fijémonos en sus distintos elementos: noticia relevante y verídica; responsabilidad individual con trabajo colectivo; servicio al lector como guía fundamental de la tarea; respeto liberal-libertario por el Estado en su versión más democrática. No en vano aquella Carta Magna aún en ciernes, y a cuyo debate general dedicaría un libro en dueto con Bonifacio, (“Crónica secreta de la Constitución”) incorporaba un amplísimo catálogo democrático de libertades y derechos democráticos: entre ellos el artículo 20, que garantiza el derecho “a comunicar o recibir libremente información veraz por cualquier medio de difusión”. Subrayemos el verbo “recibir”, que suponía enfatizar hacia el receptor el significado de la tradicional “libertad de expresión”. Y además, solemnizaba el “secreto profesional” sobre las fuentes de la noticia. Que sus protagonistas han mantenido durante todo el tiempo transcurrido. Algo que era un deber legal, sí, pero de cumplimiento no tan frecuente en una actividad a veces tildada de (y ejercitada como) chismosa, charlatana y frívola.        

Desde antes de la fundación del diario EL PAIS en 1976 -al inicio compaginándolo con su dedicación a Cuadernos– hasta hoy mismo, Sol Gallego está desarrollando sin interrupción el oficio de periodista. En múltiples vertientes: como redactora, subdirectora, directora adjunta, defensora del lector, columnista, y directora (entre 2018 y 2020); así como comentarista radiofónica en la SER. Y reiteradamente, salpicándolas en distintos momentos separados en el tiempo, por sus estancias como corresponsal en Bruselas, Londres, París, Nueva York, y Buenos Aires. Amén de una etapa como delegada del en Sevilla, para coordinar la edición andaluza del periódico.         

Sol en El País

Recuerdo con especial regocijo los primeros años noventa, en que simultaneábamos funciones, ella en Madrid y yo en Barcelona, como directores adjuntos de Joaquín. Exprimí como de un limón sus consejos de gran oteadora olfativa de lo que se avecinaba, noticias y ciclos, tendencias y problemas organizativos y personales, con mucha antelación sobre mí. Procuré aprender de su generosidad, de esas de compartirlo todo, y de su hábil temple en manejar conflictos, a veces nada sencillos. Y revisito con alborozo el período en que ejercitaba el análisis con desplazamientos a las cumbres europeas, como la del lanzamiento del euro en 1998: con mucha delicadeza, respeto y palmadas de júbilo en los aciertos o por el reencuentro con viejas amistades, y anchos hombros comprensivos prestados cuando los reveses. Que siempre culminaban ante los fogones de La Fiorentina, catedral de la gastronomía “casalinga”, casera, de la signora Maria, ya desaparecida.       

No hay demasiados colegas entre nosotros, si es que los hay, que exhiban una trayectoria tan intensa y tan entrelazada entre el enraizamiento local/nacional y ese cosmopolitismo que abre el espíritu y afianza la afición a  la aventura de descubrir lo nuevo. Y con un desempeño tan circular o transversal –ahora en funciones básicas, mañana en responsabilidades intermedias, después centrándose exclusivamente en la escritura—en el sentido de distinto u opuesto al empeño vertical de alcanzar los más altos niveles de la jerarquía, y de eternizarse en ellos. Y también era nuevo lo que no se produjo. Renunció en 1988 al encargo de desempeñar la dirección; lo aceptó solo 30 años más tarde, y por un breve período de dos años, el indispensable para rescatar al periódico tras una etapa muy complicada. Asimismo, ha sido una acérrima defensora práctica de combinar el rejuvenecimiento de la redacción con la veteranía, dispensando un trato digno a las distintas capas generacionales. Y una abanderada sistemática de la igualdad entre las mujeres y los hombres.     

En la puerta del tanatorio recordando a Sol

Esa dinámica profesional no es solo consecuencia de la empatía, la curiosidad intelectual y el afán por conocer la realidad desde distintos observatorios, un empeño bien completado. Es también expresión de valores superiores: la primacía que Soledad Gallego-Díaz ha otorgado siempre al poder de las ideas, por encima de las ideas del poder; y la lealtad para con las reglas del oficio y en el ejercicio de sus responsabilidades.      

En distintos episodios, de los que guardo memoria muy viva, utilizó su libertad expresando firmes discrepancias –con elegancia a veces mayéutica y con salero–, respecto a la autoridad interna o las autoridades exteriores. En una sonada ocasión se avino a retirar de una entrevista que había realizado a un presidente la contestación a una de las cuestiones, pero de ninguna manera a eludir la constancia de que había formulado la incómoda pregunta. Sin necesidad de alharacas. Respetuosamente con todos, y con ella misma.        Al cabo, la primera premiada con el galardón Aurelio Martin de la FAPE es persona de muy fuertes convicciones de progreso, que pueden resumirse en la clásica tríada de libertad-igualdad-fraternidad, aunque siempre actualizada; y en caso de duda, a favor de inclinar la balanza o el dilema, hacia el lado del más débil. Empedernida lectora, Sol es una convencida de que existe “una cierta manera de hacer las cosas”, como sostiene la mejor cultura francesa; una defensora del ideal kantiano de “paz universal”; y una asidua practicante de la ética personal y profesional como “imperativo categórico” que trasciende intereses y conveniencias.        

Eso, y no nada muy diferente es la Ética, que según uno de sus grandes patriarcas proviene del conocimiento, sí, pero también de la actividad convertida en hábito orientado hacia una finalidad: para algunos, como el autor de la ética a Nicómaco, se trata de la felicidad. Y adivino que para ella versa más sobre el equilibrio, la justicia, la equidad.        

También en el ejercicio del periodismo. El trayecto de Sol arroja un compendio de actuaciones según valores como el respeto a la verdad (o más exactamente, acercarse a la verdad aproximándose a la realidad de la manera más honesta y adecuada posible) y el objetivo de dar cumplimento al derecho ciudadano de obtener información veraz. Estos valores se traducen en dos reglas principales, precisas y básicas, pero claras. Una, el contraste y verificación mediante varias y distintas fuentes, de lo que se publica o se emite. Otra, la orientación a los ciudadanos receptores/afectados, a cuyos puntos de vista e intereses se debe prestar siempre la atención debida.        

La maestría ética de la premiada se expresa asimismo en cómo se amplifican y aplican esas normas de conducta ante nuevos problemas; o frente a intersticios de dilemas sobrevenidos; o simplemente, en casos de complejidad creciente para dirimir entre derechos concurrentes. De su larga etapa como directiva del periódico, muchos hemos aprendido gracias a sus intuiciones y su criterio, de fabricación sofisticada pero de expresión sencilla. Y de la necesidad de rectificar tajantemente cuando erramos, que, ay, me ocurre y nos ocurre, y resulta doloroso pero justo. Su opinión al respecto es terminante: “Eso no es”, o “Eso no es así”. O sea, repáralo, chaval. Y también de su corta pero fructífera fase como Defensora del lector.        

De ella son muy destacables bastantes aportaciones. Quizá la principal sea la denuncia del periodismo “declarativo” como ejercicio de segunda división, en el que se sustituyen datos y hechos por manifestaciones verbales, frecuentemente vacías, de personajes públicos, sobre todo políticos y empresariales; meras reproducciones de ruedas de prensa o manifestaciones cocinadas ad-hoc por protagonistas de la vida pública, en lugar de noticias buscadas por los redactores en virtud de su interés. En una conferencia en la UIMP Soledad Gallego subrayaba que más del 70% del espacio en las secciones de Política y Economía se dedicaba a recoger ese tipo de material más bien propagandístico; y en más del 50% en las secciones de Sociedad y Cultura.       

Y en el propio diario destacaba algunas recetas aplicables al asunto, entre ellas la que en una ocasión aplicaron varias cadenas de TV norteamericanas. Rechazaron distribuir en directo una charla del presidente George Bush por preverla informativamente poco interesante, y por ello la relegaron a noticia suelta de menor relieve. Algo muy evocable en estos tiempos informativos desarbolados, cuando la actualidad geopolítica se suele reemplazar por recuas de exabruptos, insultos, amenazas y ultimátums.        

Pero muchos otros hallazgos acompañan ese hito. Como la denuncia de la abusiva introducción en un texto de opiniones anónimas de protagonistas de una noticia, preferiblemente con críticas a otros personajes, falseando así la credibilidad de la mercancía; o el rechazo a aceptar regalos navideños a periodistas, “porque siempre tendrán relación con su trabajo”.         

Deseo concluir esta recopilación de hechos y vivencias enfatizando la independencia profunda de sus escritos de análisis y opinión, su ecuanimidad que no implica equidistancia, su carisma de referencia, como muy pocos alcanzan, y aún menos durante tan extenso calendario. Y que se resume en la calidad de los títulos elegidos por la homenajeada. Devuelven la cualidad de obvio a lo que nunca debió dejar de ser evidente. Para muestra, tres botones, espigados entre decenas: 1) “No sobran inmigrantes; faltan médicos, enfermeros y maestras”; 2) “Los jueces deben ser discretos y los periodistas, veraces”; y 3) “Israel quiere derribar la misma ONU que le dio su partida de nacimiento”.         

Así que rendida y cálida admiración, también, a su empleo exacto de la palabra, materia prima esencial del periodismo. Y de su significado. Como escribió Salvador Espriu: “Hem viscut per salvar-vos els mots/per retornar-vos el nom de cada cosa/perquè seguissiu el recte camí/d’accés al ple domini de la terra”. Es decir: “Hemos vivido para salvaros las palabras/para devolveros el nombre de cada cosa/para que continuárais el recto camino/de acceso al dominio pleno de la tierra”. Sea. FIN

Hace tres días que la hermana Sol no trabaja…

Estoy muy apenado por la muerte de Sol Gallego-Díaz. Los abrazos en el tanatorio entre quienes la hemos querido tanto, consuelan, pero no cierran la herida. Ella ha sido la «jefa».

Screenshot
Sol Gallego-Díaz, primera mujer directora de El País, ha fallecido a los 75 añosSamuel Sánchez

SE NOS VIO EL PLUMERONOTICIA05 jul 2026 – 00:27JOSÉ ANTONIO MARTÍNEZ SOLERJAMSI

¡Cuánto dolor por esta gran perdida, tan prematura! Sol ha muerto al día siguiente del 50 aniversario del nacimiento de El País que ella dirigió sabiamente de 2018 a 2020. Tan generosa como siempre, no quiso aguarnos la fiesta. Se han publicado muchos obituarios y artículos sobre su vida y su obra (y me parecen pocos). A mí me cuesta decir quien fue nuestra Sol y por qué la admiré tanto sin quedarme corto. Lo intentaré brevemente por si me sirve de desahogo: Sol ha sido la mejor periodista que he conocido en mi vida. Seguramente, la mejor de España. Con rigor, compromiso ético con la verdad y respeto por los hechos verificables, buscaba con pasión el origen de la información. Siempre estuvo comprometida con los valores de la Democracia, con la libertad, la igualdad y la fraternidad. Sabía separar las voces de los ecos. Siendo yo tan presumido, me maravillaba su modestia, su alejamiento de toda pompa, su alergia a los halagos y su solidez ética y profesional. Era seria, trabajadora exagerada, casi trabajaólica, nada juerguista. Pero también, cálida y cariñosa. Sabía sonreír y mostrar desacuerdo o enfado solo con su mirada. Tenía gran olfato para desmenuzar noticias complejas. Algo tozuda o cabezota, sobre todo si algo chocaba con sus principios. Si decía «pues, no» no valía la pena insistirle. Todos la queríamos. Aunque nunca fue mi jefa en términos laborales (ella era corresponsal cuando yo era redactor jefe en El País), siempre admiré su «auctoritas», eso sí, con un ramalazo libertario. Estaba muy por encima quienes presumían de su «potestas» en razón a sus cargos. Si digo que era la «jefa» es porque la consideré la más influyente de nuestro grupo de amigos y colegas. Sol hace honor a su nombre y brilla en las distancias cortas, en el cara a cara y en grupos pequeños. En el tú a tú era genial. Hoy recuerdo, no sin dolor, dos cenas (con buen vino) que tuve a solas con ella. Una en Londres, donde ella era nuestra corresponsal, después de la entrevista que le hice allí Ruiz Mateos huido de la Justicia. La otra fue en Almería (con gamba roja, claro), al término de su lección magistral sobre Europa a mis alumnos de la Universidad. Inolvidables las risas que intercambiamos. Lamento no haber cenado más veces con ella. En grupos grandes era adusta, o tímida, casi distante, pero siempre ingeniosa y exigente. Rebelde, sí. Complaciente, no. Era la persona que menos ha valorado los premios y los tenía todos. Disfrutaba haciendo bien su trabajo. Amaba su oficio. Hace dos o tres semanas busqué sin éxito su artículo dominical  en el suplemento Ideas de El País. Era lo primero que leía al recibir el diario. Me dio mala espina. No me atrevía a peguntar por su salud. Hace unos días recibí el zarpazo sobre sus cuidados paliativos. En el chat de los «cincuentañeros» fundadores del diaro, Jesús Ceberio, ex director de El País, dio en el clavo: «Sol marcó la senda. Tratemos de seguirla. Y cuando nos perdamos preguntémonos cómo lo haría ella».  No se puede decir mejor, querido Cebe. Descansa en paz, querida Sol. No te olvidaré mientras viva.

Los últimos amigos y admiradores de Sol en abandonar hoy el tanatorio.
Los últimos amigos y admiradores de Sol en abandonar hoy el tanatorio.jams
Foto de Sol en 20 minutos
Foto de Sol en 20 minutos20 minutos
Una frase clave de Sol
Una frase clave de SolSamuel Sánchez
El presidente Pedro Sánchez envió una corona de flores y acudió al tanatorio.
El presidente Pedro Sánchez envió una corona de flores y acudió al tanatorio.TVE
Junto con José Luis Martínez (alias "Flavio") y Federico Abascal, Sol publicó en Cuadernos para el Diálogo un noticia bomba: el borrador de la Constitución del 78. la exl
Junto con José Luis Martínez (alias «Flavio») y Federico Abascal, Sol publicó en Cuadernos para el Diálogo una noticia bomba: el borrador de la Constitución del 78. jams
¿Quien podía atreverse a investigar la pederastia en la Iglesia católica española?. A Sol no le temblaba el pulso persiguiendo la verdad.
¿Quien podía atreverse a investigar la pederastia en la Iglesia católica española?. A Sol no le temblaba el pulso persiguiendo la verdad.jams
Los cincuentañeros fundadores de El País hace 50 años celebramos una comilona el 28 de abril. Nuestra Sol ya estaba con cuidados paliativos.
Los cincuentañeros fundadores de El País hace 50 años celebramos una comilona el 28 de abril. Nuestra Sol ya estaba ese día con cuidados paliativos.

Feliz día a todas las madres

Fracasé el Día de la Madre del año pasado. Hoy le entregué su nueva talla en  tilo. Me salió un poco mejor y creo que le gustó. Solo dijo:»Qué joven!».Y la pondrá en el salón.¡Wow!

La talla de mi chica se me torció para el Día de la Madre del año pasado. Hoy me quedó un poco mejor.
La talla de mi chica se me torció para el Día de la Madre del año pasado. Por una veta puñetera del abedul y mi temeridad, perdí media nariz. ¡Ay, Picasso!Hoy me quedó un poco mejor en madera de tilo.jams

SE NOS VIO EL PLUMERONOTICIA05 mar 2026 – 13:36JOSÉ ANTONIO MARTÍNEZ SOLERJAMS

Casi no llegó a tiempo para el día de la Madre. Ayer me faltó otra mano de tapa poros y la cera, pero mi nieto me pidió llevarle a comprar flores para su madre, mi princesa. No pude negarme. Por eso, hoy le entregué a Ana (awestley.com) su talla sin el brillo que da la cera. ¡Qué nervios! No se parece mucho a cuando la conocí el 8 de enero de 1968, mi cumpleaños porque, como decía Machado, ese día nací no a la vida sino al amor. La Westley es muy generosa y me dice que le ha gustado el detalle. De mi talla solo ha dicho «¡Qué joven!» Pero me gané un beso. ¿Qué más puedo pedir por un trozo de madera tallado con amor (y, claro, con dolor)? Lo mejor es que ya le ha buscado sitio en el salón junto a sus óleos premiados. ¡Qué honor! La colgaré sobre la de Nicolás Salmerón (salmeroniano soy) y la del ojo de Odín (ella es gringa de origen noruego). Hoy me siento alguien.

Mi chica (awestley.com) con al talla que le hice en madera de tilo. Le falta el brillo de la cera. No me dio tiempo. La primera mano de tapa poros no se había secado y solo hay un día de la Madre al año.
Mi chica (awestley.com) con la talla que le hice en madera de tilo. Le falta el brillo de la cera. No me dio tiempo. La primera mano de tapa poros no se había secado y solo hay un día de la Madre al año.jams
Talla de Ana Westley con una sola mano de tapa poros
Talla de Ana Westley con una sola mano de tapa poros y sin cerajams
Su talla irá encima de la que hice de un sello de don Nicolás Salmerón, único jefe de Estado que tenemos en Almería. Mi padre me contagió su admiración por el presidente de la Primera República Española que dimitió por no firmar una pena de muerte.
Su talla irá encima de la que hice (en cedro tropical) de un sello de don Nicolás Salmerón, único jefe de Estado que tenemos en Almería. Mi padre me contagió su admiración por el presidente de la Primera República Española que dimitió por no firmar una pena de muerte.jams
Así era Ana en el día de nuestra boda bajo los pinos (el 11 de mayo de 1969)
Así era Ana en el día de nuestra boda bajo los pinos (el 11 de mayo de 1969)jams
A su lado quedara el cuervo que lleva en su pico el ojo que lop ve todo, el ojo de OPdín.
A su lado quedará el cuervo que lleva en su pico el ojo que todo lo ve, el ojo de Odín. Talla en madera morada de nazareno.jams
Y esta "Quema de libros por la Inquisición" es la cuarta de mis tallas que ha merecido los honores del salón, repleto de óleos maravillosos (y estremecedores) de la Westley. Si sigo progresando... pronto la podré tutear. r.
Y esta «Quema de libros por la Inquisición» es la cuarta de mis tallas que ha merecido los honores del salón, repleto de óleos maravillosos (y estremecedores) de la Westley. Si sigo progresando… pronto la podré tutear.jams
Buscando fotos de mis tallas antiguas me topé con el recuerdo de mi madre. Volví a leer su obituario con brillo en mis ojos. Madre no hay más que una.
Buscando fotos de mis tallas antiguas me topé con el recuerdo de mi madre. Volví a leer su obituario con brillo en mis ojos. Madre no hay más que una.

Rodolfo Serrano nos da cobijo entre sus poemas

El libro de Rodolfo («Hotel en las afueras») es un canto a la amistad y al amor. Él dice que es «un catálogo de amigos para darles cobijo». Me siento bien en la Hab. 207. Gracias.

Con Rodolfo Serrano, Miguel Ángel Noceda y Francisco Naranjo en la velada poética del Café Comercial donde Rodolfo presentó "Hotel en las afueras. Registro de viajeros", su décimo libro de poemas.
Con Rodolfo Serrano, Miguel Ángel Noceda y Francisco Naranjo en la velada poética del Café Comercial donde Rodolfo presentó «Hotel en las afueras. Registro de viajeros», su décimo libro de poemas.jams

SE NOS VIO EL PLUMERONOTICIA01 may 2026 – 13:53JOSÉ ANTONIO MARTÍNEZ SOLERJAMS

Siempre que acudo a las veladas poéticas del Café Comercial para aplaudir los poemas de mi amigo Rodolfo Serrano salgo de allí debidamente impresionado… y sorprendido. Aún quedan poetas en la España de hoy. Y son buenos. Muy buenos. Muchos de ellos estaban allí el martes pasado. Y  sus libros se venden. Rodolfo Serrano nos dice que este libro es un resumen de su vida, para huir de la soledad y dar cobijo a sus amigos. Si algunos de ellos (que son muchos) no tienen habitación puede reservarla en la página 271.  Me emocionó ver a Rodolfo aplaudir con fervor a su joven nieto Manuel Serrano que nos acompañó al piano con un concierto fantástico. Cuando presentó su libro anterior nos trajo a su hijo, el famoso Ismael Serrano, «para que le conozcáis«. Otros cantautores pusieron música a poemas de Rodolfo y otros poetas leyeron sus versos acomodados en su habituación correspondiente. Fue una tarde espléndida, la guinda que me faltaba después del copioso almuerzo que compartí ese día, entre abrazos, con un montón de «cincuentañeros» de El País. El público no cabía en la sala. Había poetas, periodistas y (me cachis) algún oncólogo. La lista de conocidos es larga: Juan Barranco (Hab. 205, muy cerca de la mía), Paco Naranjo (345), Karmelo Iribarren (231, el de «una calle sin bar es una calle sin alma»), Javier Lostalé (350), mi compadre Joaquín Estefanía (312), Bernardo Pérez (221, que no pudo llegar a tiempo porque hacía retratos de «cincuentañeros» del El País), Manuel Rico (211, que presentó el libro), Mariano Guindal y Mar Diez Varela (217, les busqué sin éxito), Miguel Ángel Yusta (334), José Luis Corcuera (312, sentado a mi lado), Karmentxu Marín (316, se quedó en los postres de la comilona de El País), Miguel Ángel Noceda (243), Rafael Soler (109, poeta generoso que nos invitó a las tortillas de patatas), Juan Luis Cebrián (125, agotado por el almuerzo no pudo acudir a tiempo, pero escribió el prólogo a otro libro de Rodolfo sobre periodismo. Ya me gustaría ver esa habitación de lujo para «el señorito» que me contrató 4 veces),  Caridad Plaza (334), Juana Vázquez (314, que leyó su poema) y Paco Caro (432, otro poeta que acabó cantando conmigo después de las tortillas del Comercial). Alguien recordó la definición que hizo Groucho Marx del hotel: «Entras sin equipaje y sales sin dinero». Nosotros salimos del Comercial cargados de emociones y versos. 

Cubierta del último libro de poemas de Rodolfo Serrano.
Cubierta del último libro de poemas de Rodolfo Serrano.jams
Rodolfo Serrano en la solapa de su décimo libro de poesía
Rodolfo Serrano en la solapa de su décimo libro de poesíajams
Con lo presumido que soy, su dedicatoria no podía faltar aquí.
Con lo presumido que soy, su dedicatoria no podía faltar aquí.jams
Rodolfo aplaude a su nieto Manuel Serrano tras su concierto
Rodolfo aplaude a su nieto Manuel Serrano tras su conciertojams
Página para quienes quieran pasar una noche en el "Hotel de las afueras"
Página para quienes quieran pasar una noche en el «Hotel de las afueras»jams
Los poetas también comen y beben. Yo hice como el Lazarillo: "Me junto con los buenos para ser uno se ellos". Ahí estoy con Rodolfo, Rafael Soler, Juana Vázquez, Migue Ángel Yusta y Paco Caro, entre otros. Un gran final de fiesta.
Los poetas también comen y beben. Yo hice como el Lazarillo: «Me junto con los buenos para ser uno de ellos». Ahí estoy con Rodolfo, Rafael Soler, Juana Vázquez, Migue Ángel Yusta y Paco Caro, entre otros. Un gran final de fiesta.jams

Odnoder. He visto crecer a un gran escultor que vuela solo

El arquitecto Pablo Redondo se hizo escultor delante de mis ojos, cada día más asombrados con sus logros. Alumno de la maestra Sandra Krysiak, Odnoder vuela solo por todo lo alto. 

Obra monumental de Odnoder (Pablo Redondo). El autor explica al público el sentido de sus esculturas expuestas en la Casa de Vacas del Retiro (del 29 de abril al 24 de mayo)jams
Obra monumental de Odnoder (Pablo Redondo). El autor explica al público el sentido de sus esculturas expuestas en la Casa de Vacas del Retiro (del 29 de abril al 24 de mayo)jams

SE NOS VIO EL PLUMERONOTICIA30 abr 2026 – 13:08JOSÉ ANTONIO MARTÍNEZ SOLERJAMS

Odnoder Sculptor ha titulado su Exposición «Entre Oíza y Oteiza», o sea, entre un arquitecto, como él, y un escultor que tanto le ha inspirado. He visto cómo, desde 2014, el año que me jubilé en 20 minutos y me apunté a tallasmadera.com, nuestro colega Pablo Redondo se fue alejando de la arquitectura y acercándose vertiginosamente a la escultura, influido precisamente por Oteiza (además, un gran poeta). Después de sus «ángeles» impresionantes (en el pasillo de entrada de la Casa de Vacas), Pablo bajó a los «humanos» (en la sala principal). Su obra se hace mucho más antropocéntrica y, a la vez, algo más espiritual. Cuando veo el «Friso de los apóstoles» de Oteiza, pienso en los hombres y mujeres de Odnoder. La pandemia nos separó de su taller, pero le acercó al estudio de la  filosofía Ubuntu que va muy bien con su carácter, su personalidad y su bonhomía. Lo tuve que buscar en Google: Es un concepto ético africano tradicional (de origen zulú), resumido en la frase «Yo soy porque nosotros somos». «Promueve la interconexión humana, la empatía, la solidaridad y la cooperación, sosteniendo que la realización personal se logra a través de la armonía comunitaria y el bien común». Encaja de maravilla en la forma de ser de Pablo Redondo. Te felicito, amigo y maestro. Siempre presumiré de que compartí taller y amistad contigo. Enhorabuena. 

Cartel de su Exposición. La Casa de Vacas para él solo. Su obra lo merece.
Cartel de su Exposición. La Casa de Vacas para él solo. Su obra lo merece.jams
El artista entre Mar y yo. Los tres hemos recibido el magisterio de Sanfr Krysiak
El artista entre Mar y yo. Los tres nos hemos beneficiado del magisterio de Sandra Krysiak, de tallas madera.com jams
Pablo Redondo, entre nuestra maestra Krysiak y yo, en mi casa.
Pablo Redondo, entre nuestra maestra Krysiak y yo, en mi casa.jams
El arquitecto Sáenz de Oíza junto al escultor y poeta Oteiza.
El arquitecto Sáenz de Oíza junto al escultor y poeta Oteiza.jams
"Friso de los apóstoles" de Oteiza.
«Friso de los apóstoles» de Oteiza.jams
Este grupo escultórico de Odnoder me recuerda el sermón de la montaña. Pablo cita en su presentación la filosofía Ubunto: "Un líder no lo es sin tribu y no hay tribu sin líder".
Este grupo escultórico de Odnoder me recuerda el sermón de la montaña. Pablo cita en su presentación la filosofía Ubuntu: «Un líder no lo es sin tribu y no hay tribu sin líder».jams
Primeras obras de Pablo. Pensaba más en los ángeles hasta que descubrió a los humanos.
Primeras obras de Pablo. Pensaba más en los ángeles hasta que descubrió a los humanos.jams
A este grupo lo llama "Maternidad". Empezó con la talla y escultura en madera y pronto empezó a dominar el bronce, el aluminio, la escayola, el acero y la resina.
A este grupo lo llama «Maternidad». Empezó con la talla y escultura en madera y pronto empezó a dominar el bronce, el aluminio, la escayola, el acero y la resina.jams
Esta capilla siempre me impresionó. Podría ser un portal de Belén
Esta capilla siempre me impresionó. Podría ser un portal de Belénjams
Pareja amorosa. El amor no falta en la obra de Odnoder.
Pareja amorosa. El amor no falta en la obra de Odnoder.jams
Cartel
Cartel de la Expo. No te la pierdas. jams

Cebrián pide perdón y da las gracias. Me gustó.

Golpe de nostalgia y toneladas de emoción en los abrazos entre el montón de  amigos y colegas que tuvimos el privilegio de nacer, no a la vida sino a la prensa libre, con El País.

Grupo de "Cincuentañeros" que celebramos ayer el nacimiento de El País hace 50 años. Un fiesta cargada de emoción y de recuerdo a los que ya no están con nosotros.
Grupo de «Cincuentañeros» que celebramos ayer el nacimiento de El País hace 50 años. Un fiesta cargada de emoción y de recuerdo a los que ya no están con nosotros.Bernardo Pérez

SE NOS VIO EL PLUMERONOTICIAInvalid DateJOSÉ ANTONIO MARTÍNEZ SOLERJAMS

Al director le llamábamos «el señorito» y algunos exagerados le indentificaban con Dios. Mandaba mucho. Un día le llamó por teléfono su padre, Vicente Cebrián, (que fue mi jefe por un día en Pryresa). Se identificó como «Dios padre». Compartimos grandes anécdotas y buenas risas durante el almuerzo y los postres. Karmentxu Marín, ingeniosa y divertida como siempre, era encargada de Educación. Los lectores se indentificaban tanto con El País que nos llamaban para todo. Una lectora llamó a Karmentxu y le contó que el colegio del barrio se había inundado. Ella agradeció la noticia y le respondió: «Envío ahora mismo y reportero y un fotógrafo». La lectora le replicó: «¿Y el fontanero? Así era nuestro País.

Nuestra mesa en el festín de los cincuentañeros de El País. Estoy muy bien acompañado: Peridis, Asunción Valdés, Nancy Abel, Rosa Pereda, Rosi Rodriguez, Ramón Vilaró y Javier Angulo. Yo digo como el Lazarillo: "Me junto con los buenos para ser uno de ellos"
Nuestra mesa en el festín de los cincuentañeros de El País. Estoy muy bien acompañado: Peridis, Asunción Valdés, Nancy Abel, Rosa Pereda, Rosi Rodríguez, Ramón Vilaró y Javier Angulo. Yo digo como el Lazarillo: «Me junto con los buenos para ser uno de ellos»Samuel Sánchez
Los organizadores (Rafael Fraguas, Lucía Fraguas, Bernardo Pérez (autor otr de mi jero rerato)Karmentxu Marín Bernardo Pérez,
Gracias a los organizadores Rafael Fraguas, Lucía Fraguas, Bernardo Pérez (autor de mi mejor retrato), Karmentxu Marín y Juan González Bedoya. Un éxito total. Gracias también por este boli «50 años» que guardaré como un tesoro, también en mi corazón. Karmentxu, Bedoya y yo saltamos del semanario Doblón a El País. ¡Qué aventura! jams
Fotón de Juan Luis Cebrián, con el número 1 del diario que él fundó como director, publicada ayer en El País.
Fotón de Juan Luis Cebrián, con el número 1 del diario que él fundó como director, publicada ayer en El País. Samuel Sánchez
Con Cebrián y Rafael Fraguas celebrando el encuentro. Ayer reconocí que Cebrían era un director muy inteligente pues... ¡me contrató 4 veces! Hubo risas en su mesa.
Con Cebrián y Rafael Fraguas celebrando el encuentro. Ayer reconocí que Cebrián era un director muy inteligente pues… ¡me contrató 4 veces! Hubo risas en su mesa.Beatriz Rodríguez Salmones
Cebrián habla a los cincuentañeros que creímos en su proyecto: "Queríamos recuperar la excelencia que la prensa había perdido durante la Dictadura". También dijo: "Quiero pediros perdón y daros las gracias por vuestra colaboración". Eso me gusta
Cebrián habla a los cincuentañeros que creímos en su proyecto: «Queríamos recuperar la excelencia que la prensa había perdido durante la Dictadura». También dijo: «Quiero pediros perdón y daros las gracias por vuestra colaboración». Eso me gustójams
Juan González Bedoya fue el tesorero de la fiesta. Y lo hizo de maravilla. Luego resultó que el vino no estaba incluido en el menú y nos pidió unos euros extras para pagar los vinos. El Departamento de Comunicación de El País salió oportunamente al quite y puso lo que faltaba. ¡Gran detalle!. âís
Juan González Bedoya fue el tesorero de la fiesta. Y lo hizo de maravilla. Luego resultó que el vino no estaba incluido en el menú y nos pidió unos euros extras para pagar los vinos. El Departamento de Comunicación de El País salió oportunamente al quite y puso lo que faltaba. ¡Gran detalle!. âísjams
Jan Martinez Ahrens, director actual de El País y el más joven del almuerzo, agradeció a los cincuetañeros por su labor y reconoció que "El País es el mejor diario en lengua espñola del mundo". Estoy de acuerdo.
Jan Martinez Ahrens, director actual de El País y el más joven del almuerzo, agradeció a los cincuentañeros su labor de hace medio siglo y reconoció que «El País es el mejor diario en lengua espñola del mundo». Estoy de acuerdo.jams
Fotografía de lectores de la segunda edición de El País el 23 F en la puerta del Hotel Palace. Nos regalaron una copia emocionante.
Fotografía de lectores de la segunda edición de El País el 23 F en la puerta del Hotel Palace. Nos regalaron una copia emocionante.

Cuando El País era un sueño

Con un pellizco de nostalgia y un chute de alegría, hoy vamos comer juntos un montón de jubilados que hace 50 años participamos en la fundación de El País. Marcó nuestra vida.

En la redacción en los primeros tiempos de El País
Con barba y pelo, en la redacción en los primeros tiempos de El Paísjams

SE NOS VIO EL PLUMERONOTICIAInvalid DateJOSÉ ANTONIO MARTÍNEZ SOLERJAMS

Contenido del párrafo

Recorte de una foto de los primeros tiempos de El País. Con barba, estoy detrás de Julio Alonso y Juan Luis Cebrián.
Recorte de una foto de los primeros tiempos de El País. Con barba, estoy detrás de Julio Alonso y Juan Luis Cebrián. jams
Pag. 188 de mis memorias ("La prensa libre no fue un regalo". Ed. Marcial Pons)
Pag. 188 de mis memorias («La prensa libre no fue un regalo». Ed. Marcial Pons). jams
Pag 303 de mis memorias
Pag 303 de mis memorias. jams
pag 304
pag 304jams
Pag 305 de mis memorias
Pag 305 de mis memoriasjams
Pag 306 de mis memorias
Pag 306 de mis memoriasjams
Pag 326 de mis memorias
Pag 326 de mis memoriasjams
Cubierta de mis memorias
Cubierta de mis memoriasjams
Cubierta del libro que hemos escrito mi hijo Erik y yo. Ya va por la séptima edición.
Cubierta del libro que hemos escrito mi hijo Erik y yo. Ya va por la séptima edición.jams

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Deslumbrante Real Madrid vs Valencia Basket

Triple emoción en el Roig Arena: por el partido entre dos grandes, por la animación gráfica espectacular de Goat Knight y por la paella (hecha allí mismo con leña).

El quinteto inicial del Valencia Basket frene al Real Madrid el sábado en el Roig Arena.
El quinteto inicial del Valencia Basket frente al Real Madrid el sábado en el Roig Arena con animación gráfica de Goat Knight.jams

SE NOS VIO EL PLUMERONOTICIA27 abr 2026 – 10:18JOSÉ ANTONIO MARTÍNEZ SOLERJAMS

Con mi hijo Erik y mi nieta Sofía en la puerta del Roig Arena de Valencia.
Con mi hijo Erik y mi nieta Sofía en la puerta del Roig Arena de Valencia.jams
Mario y Matt (del Real Madrid y del Valencia Basket) en plena faena.
Mario y Matt (del Real Madrid y del Valencia Basket) en plena faena.Miguel Ángel Polo/EFE
Desde la mesa del restaurante Poble Nou podemos seguir el partido en la pista y en las pantallas con la animación gráfica
Desde la mesa del restaurante Poble Nou podemos seguir el partido en la pista y en las pantallas con la animación gráficajams
Paella valenciana hecha en el Poble Nou dentro del Roig Arena ¡con leña!
Paella valenciana hecha en el Poble Nou dentro del Roig Arena ¡con leña!jams
Los autores de la animación gráfica de Goat Knight en las pantallas gigantes del Roig Arena. El Ogorodova, presidenta, y Erik Martínez Westley, gerente, con familia, en la puerta del Roig Arena.
Los autores de la animación gráfica de Goat Knight en las pantallas gigantes del Roig Arena. El Ogorodova, presidenta, y Erik Martínez Westley, gerente, con familia, en la puerta del Roig Arena de Valencia.jams
Vista del Roig Arena, unos de los mejores estadios del mundo, por su concepción original y por su animación gráfica, desde la ventana del hotel
Vista del Roig Arena, unos de los mejores estadios del mundo, por su concepción original y por su animación gráfica, desde la ventana del hoteljams
Roig Arena con 18.000 espectadores (ni un asiento libre) antes de comenzar el partido. Emocionante remontada del Valencia en el segundo cuarto que hizo soñar a sus seguidores cuando adelantó al Real Madrid en le marcador. Pero los de Escau+¡riolo.
El Roig Arena con 18.000 espectadores (ni un asiento libre) antes de comenzar el partido. Emocionante remontada del Valencia en el segundo cuarto que hizo soñar a sus seguidores cuando adelantó al Real Madrid en el marcador. Pero los de Escariolo se recuperaron en los dos últimos cuartos y vencieron con contundencia por 82-96..jams

Día del libro por excelencia: Don Quijote

El Quijote cambió mi vida. Por eso, cervantino soy. Lo proclamo hoy en el día del libro por excelencia. El sábado comeré «duelos y quebrantos» en recuerdo de los pobres conversos

Mi camiseta favorita para el tenis: "Ser o no ser cervantino"... en una fecha que une a Cervantes con Shakespeare.
Mi camiseta favorita para el tenis: «Ser o no ser cervantino»… en una fecha que une a Cervantes con Shakespeare.

SE NOS VIO EL PLUMERONOTICIA23 abr 2026 – 10:42JAMS

Portada del último libro de Muñoz Molina. Una delicia.
Portada del último libro de Muñoz Molina. Una delicia.jams
Cervantes, una de mis primeras tallas al jubilarme en 20 minutos. Una colega de tallasmadera.com mi advirtió: "Cervantes era manco, no tuerto". Fracasé contra la veta de un ojo.
Cervantes, una de mis primeras tallas al jubilarme en 20 minutos. Una colega de tallasmadera.com me advirtió: «Cervantes era manco, no tuerto». Fracasé contra la veta de un ojo. jams
Mi homenaje a mis maestros Lida y Marichal.
Mi homenaje a mis maestros Lida y Marichal.jams
Mi ytal
Mi talla «Quema de libros por la Inquisición», inspirada en la de Juan de Juni. Me recuerda un dibujo del gran Forges: Le dicen a un fanático que hoy es el día del libro. Responde: «Sí. Ya lo he quemado». jams

Gobierno racista en mi querida Extremadura

Me gusta Extremadura. Por eso, me entristece tanto la patada brutal que el Gobierno PP-VOX, racista e inmoral, le da hoy a la Constitución, la más larga y provechosa de España.

Feijó y Abascal pactan la indigna "prioridad nacional" en Extremadura
Feijó y Abascal pactan la indigna «prioridad nacional» en Extremadura. Kik Huesca. EFE

SE NOS VIO EL PLUMERONOTICIA22 abr 2026 – 17:14JOSÉ ANTONIO MARTÍNEZ SOLERJAMS

La “prioridad nacional” para los servicios sociales firmada por el PP-VOX en Extremadura equivale a supremacismo, racismo, desigualdad de oportunidades, discriminación por raza, origen o religión, castigo infame al diferente y, además, es ilegal e inmoral. Con un 4 % de población inmigrante (la tasa más baja de España), el nuevo gobierno extremeño se ha llenado de ignominia. ¡Qué lástima!

Lo peor es que se aleja la esperanza de tener algún día un Gobierno civilizado de centro derecha liderado por el PP sin la pestilencia fascista de VOX. Incluso con la abstención del PSOE, de la que soy partidario con tal de que VOX no contamine de miedo, odio y vergüenza la vida de los extremeños.

Con este pacto vergonzante PP-VOX en Extremadura, la infección racista puede extenderse a Aragón, Castilla y León y Andalucía. ¿Acaso no tuvimos bastante con el supremacismo y el racismo encubierto de los extremistas catalanes y vascos? La bestia del extremismo españolista, tan propia de la cruel dictadura de Franco, se ha despertado ahora en Cáceres y Badajoz. El portavoz de VOX siembra el rechazo, la discriminación, el odio, al diferente y lo deja hoy muy claro: “Nadie de fuera por delante de un español”.

Creo que los demócratas debemos poner pie en pared y frenar la ola autoritaria y racista de Donald Trump que invade nuestra península por el Oeste. ¡Pobre Extremadura, tierra de tantos buenos emigrantes! Y pobre también el viejo Partido Popular arrastrado ahora por Feijoo hacia la extrema derecha.

Al consumarse hoy el pacto indigno de Gobierno PP-VOX, he recordado a mi gran amigo cacereño Paco Fernández Marugán, ex defensor del Pueblo y testigo en nuestra boda. Por él, hace 57 años, fuimos a su tierra y recorrimos a pie toda la comarca de Las Hurdes en nuestro viaje de novios. Nuestro corazón se llenó de bellos recuerdos que hemos r
enovado hace una semana en la Universidad de Extremadura. 

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Pérez Meca. Europa Press.
JAMS en Cáceres
JAMS en Cáceres. Rocio
Mi esposa, Ana Westley, ex corresponsal del New York Times, habla en la Universidad de Extrfeemadura
Mi esposa, Ana Westley, ex corresponsal del New York Times, habla en la Universidad de Extremadura sobre la Dictadura y la Transición. 
Migas extremeñas en el Figón de Eustaquio
Migas extremeñas en el Figón de Eustaquio. jams