Hace 57 años que Ana Westley y yo nos casamos en un pinar. Mi madre preguntó al cura: «¿don Pedro, esto vale como una boda de verdad?» «Pues claro». Ayer lo celebramos en Segovia.
Hace 57 años éramos dos estudiantes pobres y enamorados. Seguimos enamorados pero, con dos pensiones bien ganadas, ya no somos tan pobres. En 1969, no teníamos ni para tarta nupcial. Optamos por tortilla nupcial de patatas pero, eso sí, de tres pisos. El cura puso el vino peleón. Ayer, en cambio, celebramos nuestro 57 aniversario con cochinillo, cordero y vino de marca. «Lo que ha cambiado España», nos dijeron nuestros queridos amigos y colegas Kathy y David White que compartieron mesa y recuerdos.
Nuestra tortilla nupcial de patatas de 3 pisos en el merendero Casa Montero (Canillas, Madrid)jamsEl día de nuestra bodaJesús ChaoNuestro rincón romántico a la orilla del Eresma bajo el Alcázar de Segovia. Cada año visitamos este rincón. Espero terminar pronto mi talla de este balconcillo digno de Romeo y Julieta.jamsAntes del cochinillo, rendimos pleitesía con los White al genio constructor de los romanos de Segovia.Un turistaCon los White en la Venta San Pedro Abanto, iglesia del siglo XV reconvertida en ventorro singular. En la cocina actual estaba el altar mayor. El cochinillo, divino.José María, del restaurante San Pedro Abanto,Pag. 107 sobre nuestra boda en mis memorias «La prensa libre no fue un regalo». Ed. Marcial Pons)jamsPag 108 de mis memoriasjamsPag. 109jamsPag 110jamsPag 111jamsPag. 112jamsPag 113 de mis memorias.jamsCubierta de mi libro de memorias («La prensa libre no fue un regalo») de donde he copiado las páginas anteriores y que os recomiendo. .jamsEn la víspera compartí con los White un arroz con bogavante. Por la mañana les sorprendí con una bandeja de churros con chocolate de Valdemorillo.jamsPágina final del prólogo que escribió David White en 1998 (entonces corresponsal del Financial Times de Londres en España) para mi libro «Jaque a Polanco». Hace 30 años ya se había ganado esos churros con chocolate.. ,jamsCubierta de mi libro «Jaque a Polanco» que escribí (de manera precipitada en poco tiempo) cuando me refugié en la universidad tras ser despedido por la TVE de Aznar. Al presidente del Gobierno del PP no le gustaron las preguntas que le hice en la entrevista preelectoral de marzo de 1996. El prólogo de David White fue lo mejor del libro.