Maricarmen simboliza no un fallo sino una catástrofe del mercado. El Estado debe corregir el desbocado y desalmado mercado de la vivienda. Nueva Yok, Berlín y…¡ahora Madrid! ¡Ya!

Se nos vio el plumeroNoticia27 sep 2026 – 20:35José Antonio Martínez SolerjamsAñádenos en Google





