Muere Julián García Vargas, gran amigo y político ejemplar

Ha muerto Julián, hombre de concordia, clave en la consolidación de la Democracia. Como ministro, extendió la Sanidad y se ganó al Ejército. Los demócratas estamos en deuda con él.

Julián Garcia Vargas, ex ministro de Sanidad y Consumo y de Defensa
Julián Garcia Vargas, ex ministro de Sanidad y Consumo y de Defensa. /Ballesteros/ Efe

Se nos vio el plumeroNoticia29 sep 2026 – 18:46José Antonio Martínez SolerjamsAñádenos en Google

Conozco (y quiero) a Julián desde hace más de medio siglo. Compartimos la fundación del semanario Doblón (en 1974), a donde vino de la mano de Pepe García Abad (subdirector) y Enrique Barón, mi abogado favorito. Procedente de la Federación de Partidos Socialistas, junto con Barón y Lluch, ingresó en el PSOE en 1976.  Como ministro (1986-91), desarrolló la Ley Lluch de 1986 y encargó el Libro Blanco de la Sanidad al ex vicepresidente Fernando Abril Martorell, que, aunque no se aplicó del todo, sentó las bases de un pilar básico del Estado del Bienestar. (Aún tengo en mi sótano borradores de aquel trabajo ingente dirigido por Abril). Extendió el acceso equitativo a la Sanidad universal. Por raro que parezca hoy día, como socialista, Julián mantenía buenas relaciones con el PP y con Izquierda Unida. 

Como ministro de Defensa (1991-1995), recortó la mili de 12 a 9 meses, creó una unidad de élite (la Fuerza de Acción Rápida), redujo las tropas norteamericanas de las bases, envió los primeros militares españoles en misiones de paz (a Bosnia con la ONU) e impulsó la presencia de la mujer en el Ejército. Al dimitir como ministro por el caso de la escuchas ilegales de los espías del CESID, que le salpicó en 1995, fue enviado por Bruselas a la antigua Yugoslavia para seguir los acuerdos de paz de Dayton. 

Miembro del Puchero, comida mensual que mantenemos desde que Fernando Abril Martorell y Jose Luis Leal salieron del gobierno de Suárez en el verano de 1980. De derecha a izquierda: Fernando Abril Martorell (hijo), Julián Garcia Vargas, José Luis Leal Maldonado, Luis Escauriaza, Juan Manuel, Crisanto Plaza y un servidor.  ,
Miembros del Puchero, comida mensual que mantenemos desde que Fernando Abril Martorell y Jose Luis Leal salieron del gobierno de Suárez en el verano de 1980. De derecha a izquierda: Fernando Abril Martorell (hijo), Julián Garcia Vargas, José Luis Leal Maldonado, Luis Escauriaza, Juan Manuel Egea, Crisanto Plaza y un servidor. Falta Antonio Lamelas, ausente ese día,Elisa /El Llar
Julián García Vargas, con su cartera de ministro de Sanidad y Consumo.
Julián García Vargas, con su cartera de ministro de Sanidad y Consumo.Archivo
Julián García Vargas en foto de archivo
Julián García Vargas en foto de archivoGorka Lejarcegui
Vista de la Cruz más grande del mundo construida por el dictador Francisco Franco en el Valle de Cuelgamuros con mano de obra esclava. Desde que supe la muerte de Julián, no he podido quitarme de la cabeza la excursión de todo un día que hicimos juntos con nuestros hijos, hace unos cuarenta años, por toda la montaña que rodea a esa inmensa Cruz. Sus hijos Roldán y Ulises, eran unos años mayores que mi hijo Erik y que Javi, hijo de Pepe García Abad. Ellos aguantaron mejor la caminata de no sé cuantas horas (con agua y bocatas) desde El Escorial hasta el Alto de los Leones de Guadarrana donde nos recogieron las madres (Araceli, Ana y Carmen) en coche. Esa fue la única vez que pude ver la gran Cruz de Franco desde atrás, andando por el borde la montaña.
Vista de la Cruz más grande del mundo construida por el dictador Francisco Franco en el Valle de Cuelgamuros con mano de obra esclava. Desde que supe la muerte de Julián, no he podido quitarme de la cabeza la espléndida excursión de todo un día que hicimos juntos con nuestros hijos, hace unos cuarenta años, por toda la montaña que rodea a esa inmensa Cruz. Sus hijos Roldán y Ulises, eran unos años mayores que mi hijo Erik y que Javi, hijo de Pepe García Abad. Ellos aguantaron mejor la caminata de no sé cuantas horas (con agua y bocatas) desde El Escorial hasta el Alto de los Leones de Guadarrama donde nos recogieron las madres (Araceli, Ana y Carmen) en coche. Esa fue la única vez que pude ver la gran Cruz de Franco desde atrás, andando por el borde la montaña. Llevo todo el día masticando y saboreando los recuerdos más entrañables que guardo de mi amistad con Julián. Adiós, amigo. DEP.